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Ingeniería genética, ¿qué tiene de malo?

La ingeniería genética se ha desarrollado en muy pocos años, lo que nos lleva a pensar, ¿estamos avanzando demasiado rápido? Mi intención es concienciar a los lectores de las posibles implicaciones éticas de esta prácticas

Antes de empezar, debemos conocer la definición de ADN. El ADN es un conjunto de nucleótidos en forma de doble hélice, que se encuentra en todas las células y contiene la información necesaria para el desarrollo del organismo, así que el ADN contenido en todas las células de un individuo es igual. Es interpretado de la misma forma en todas las especies conocidas, de forma que se puede “cambiar” genes de diferentes especies y que sean interpretados sin problemas, por ejemplo, si introducimos caracteres de un pez del ártico en una hiedra, el cuerpo de la hiedra “comprenderá” lo que “pone” en los genes del pez del ártico. También es el responsable de la combinación de características de ambos progenitores durante la reproducción sexual.

A su vez, encontrar una definición para la palabra gen constituye una compleja tarea, ya que casi ninguna es lo suficientemente acertada. Para este artículo, tomaremos una aproximación; un gen es una fracción de ADN suficiente como para determinar una característica (o carácter) de un organismo.

Ahora que comprendemos con parcial exactitud en qué consiste el ADN, podemos empezar a analizar las técnicas que componen la ingeniería genética:

Mediante cierta clase de enzimas, podemos cortar la parte deseada de esa doble hélice para aislarla e insertarla

Con ingeniería genética se pueden obtener características realmente impresionantes

Con ingeniería genética se pueden obtener características realmente impresionantes

en otro individuo, de la misma especie, o de otra. En esto consiste la tecnología del ADN recombinanteAsí podemos lograr que un individuo desarrolle características de provecho, que no desarrollaría mediante la clásica reproducción sexual a corto plazo, o mediante selección natural a largo. ¿Tienen nombre esos nuevos genes y organismos? Lo tienen. Se denomina transgen  al gen que ha sido introducido en un organismo que no era su portador original, y transgénico a ese organismo que posee, al menos, un transgen.

Existe otra técnica, la llamada secuenciación del ADN. Trata aislar y sondear fragmentos de ADN, para encontrar y diferenciar los genes. Esta técnica tiene diversas aplicaciones prácticas. Fue, por ejemplo, la empleada durante el proyecto genoma humano. Además, nos permite saber qué genes defectuosos causan enfermedades congénitas. Una vez aislados y analizados, podemos rastrearlos en todos los individuos de una población, para saber quien padece o padecerá cierta enfermedad y así tratarla. También nos ayuda a deducir la ascendencia evolutiva de alguna especie.

Por último, la reacción en cadena de la polimerasa nos permite multiplicar una cadena y obtener muchas copias, para someter cada una de ellas a un proceso o prueba. Esto se logra mediante una de las enzimas que lleva a cabo la mitosis (división celular y su consiguiente copia de información genética). Alguna de sus utilidades es, por ejemplo, contribuir a algunas pruebas médicas, ya que podemos obtener muchas copias que tratar para analizar con una sola muestra.

 

Existen más clases y subclases de técnicas en ingeniería genética, pero con esta pequeña muestra es suficiente como para hacernos una idea de todas esas aplicaciones prácticas que se podrían dar a este conjunto de métodos. Tras saber en qué consiste, es más fácil comprender la definición de Ingeniería genética: Tecnología del control y transferencia de ADN de un organismo a otro, lo que posibilita la creación de nuevas especies, la corrección de defectos genéticos y la fabricación de numerosos compuestos.

 

Esto significa que, tras una completa secuenciación de la información genética de una especie, mediante la técnica del ADN recombinante podemos idear infinidad de nuevas especies útiles para nosotros. Veremos diversos ejemplos a continuación.

 

Ingeniería genética en bacterias:

En primer lugar, se necesita emplear bacterias para todo proceso de ADN recombinante, ya que hay que usar un vector para incluir los genes nuevos en el organismo. Un vector es generalmente una bacteria que contiene la información genética nueva y la introduce en el individuo.

En segundo, el uso de ingeniería genética en bacterias se utiliza principalmente en la industria farmacéutica. El ejemplo más claro es el primer uso en microorganismos de estas técnicas, el de la síntesis de insulina. La insulina es una sustancia generada por el páncreas en humanos, las personas con deficiencia en la generación de esta sustancia son los llamados diabéticos, que necesitan introducirla en su organismo desde el exterior. La comercialización de este compuesto ha sido trabajo de las industrias farmacéuticas. Antiguamente, se extraía de vacas y de cerdos, proceso costoso y con cierta probabilidad de rechazo por parte de los consumidores. Ahora esa producción está en manos de bacterias transgénicas, capaces de sintetizar insulina humana, que no puede ser rechazada.

 

Ingeniería genética en plantas

Se han diseñado diversas especies transgénicas de plantas, y algunas ya se han creado e incluso se pueden encontrar en varios campos de cultivo. Por ejemplo, se ha logrado que cierta especie de patata sea resistente al escarabajo de la patata. También existen especies que resisten a herbicidas (obviamente, las empresas que distribuyen el herbicida también se encargan de vender la especie). Así se logra que el compuesto elimine todo vegetal del campo de cultivo excepto la planta resistente. Como último ejemplo, me gustaría mencionar los alimentos con un valor nutricional más alto, invención que permite alimentar a más personas con la misma cantidad de comida.

 

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Ratones knockout

Ingeniería genética en animales

Es un tema bastante polémico en la actualidad, pero ahora solo expondré algunos de sus usos: Por ejemplo,  se pretende crear cerdos con corazones compatibles con los humanos. De esta forma, si alguien necesita un trasplante, podremos extraer el corazón de un cerdo. Esto aceleraría las enormes esperas para trasplantes y apenas presenta probabilidad de rechazo (la misma que con un corazón humano). También se pueden generar sustancias como la insulina. Hasta ahora, esto es trabajo de bacterias, pero también se pueden crear vacas (y de hecho, se ha logrado) capaces de generar insulina humana. Se emplea además para hacer ratones knockout, que son ratones con algún gen inactivo (de ahí su nombre) para observar la función de dicho gen en un individuo ya formado.

 

Esto ha sido solo una pequeñísima muestra representativa de todas las aplicaciones que se pueden dar a la técnica que expongo. Es ahora cuando llegamos al punto clave, ¿qué tiene de malo?

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Desacuerdo de la comunidad ecologista respecto al uso de transgénicos por parte de algunas empresas

Lo primero que se nos viene a la cabeza es que alguien pudiera dar un mal uso a esta tecnología, como ocurre en la película La Isla, cuyo argumento no voy a explicar por el riesgo de destriparla.

Existen algunos usos que no se califican como “buenos” o “malos“, pero cada uno puede formar su propia opinión, así que me limitaré a exponerlos: Imaginemos que alguien diseña un organismo transgénico. ¿Se podría considerar un “invento”? Es difícil responder, pero el caso es que se pueden patentar en ciertos países. Ahora técnicamente, la empresa ha patentado un gen, por lo que solo puede estar en posesión de dicha empresa y de quien lo adquiera en forma de semillas, en este caso. Ahora, imaginemos que esas plantas, legalmente adquiridas, se encuentran en un campo de cultivo (A), cuando llega un ave, un insecto, o el propio viento y transporta el polen hasta otro campo de cultivo (B), que no utiliza vegetales transgénicos. Probablemente, con el tiempo, en B aparecerán plantas con el gen patentado, ahora el dueño del campo B posee organismos con ese gen sin tener permiso. Aunque sea inevitable, ¿es ilegal poseerlos? Lo es, es más, ya ha ocurrido, con un gen desarrollado por la empresa Monsanto, que otorga resistencia al herbicida que esa misma empresa distribuye.

A esta misma clase, pertenece la tecnología terminator: Aparte de tener un imponente nombre, es muy útil para las grandes empresas. Consiste en introducir genes en plantas para que produzcan semillas estériles, así se logra que el agricultor tenga que adquirir de nuevo semillas si quiere seguir cultivando esa especie. Esto pareció injusto, por lo que se desarrolló un nuevo método, que consiste en semillas que recuperan las mejoras introducidas mediante ingeniería genética al ser tratadas con cierto producto, que también distribuye, como estaba claro, la misma empresa.

Y bien, ya que se pueden crear plantas y animales con mayor valor nutricional, estaría bien que se empleasen para “curar” el hambre en el mundo. Este argumento a favor del uso de ingeniería genética es uno muy usado, pero no es el mejor; me gustaría saber que empresa se encargará del coste de todo eso.

Ahora vienen las implicaciones más probables, mucho más difíciles de analizar y explicar. Estoy hablando de la repercusión a largo plazo. 

En primer lugar, esto es algo que ha ocurrido durante mucho tiempo: Se están perdiendo especies vegetales por el hecho de haber unas más productivas que otras, lo que nos llevará cultivos mundiales de un reducido número de especies. Esto es aparentemente bueno, ya que solo quedarán las “mejores”, pero presenta una desventaja: Antiguamente, se disponía de infinidad de especies, por lo que, si aparecía una plaga que destruyese los cultivos de maíz, solo habría que plantar otro resistente. Si solo tenemos una especie de maíz, ¿será esto posible?

Otra desventaja, aunque cada vez menos importante, son las posibles reacciones alérgicas o la nocividad de los nuevos organismos; si no soy alérgico a cierto alimento, ¿lo seré al transgénico?. Esto es algo difícil de demostrar, pero se avanza en la investigación y cada vez parece menos probable. Por ejemplo, el primer animal transgénico diseñado para consumo humano es un salmón de crecimiento rápido. No hay que preocuparse, se ha logrado demostrar que no produce ninguna respuesta inmune.

También se puede hablar de implicaciones ecológicas, del desequilibrio de un ecosistema. Si creamos una especie vegetal inmune a enfermedades, a plagas, y a cualquier amenaza ¿no acabará, toda la zona, irónicamente, plagada de esa planta? Lo mismo podría ocurrir con animales, desestabilizar un ecosistema es más fácil de lo que parece, lo vimos en el desastre de los conejos en Australia.

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Aunque mayoritariamente está muy regulada en alimentos, la ingeniería genética está mas extendida de lo que aparenta

Para finalizar, me gustaría tratar el tema probablemente más peliagudo de todo esto, la eugenesia. Por definición, la eugenesia es la aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana. ¿Deberíamos usar todo esto para mejorarnos a nosotros mismos? Parece impensable a la par que algo siniestro. Ya se intentó algo así en la Alemania nazi, en la que se trataba de “mejorar” la especie mediante la preservación de los rasgos que encontraban superiores. Ahora, sería mucho más sencillo con las nuevas técnicas, con las que siempre (o casi) podemos lograr lo que queremos.

Hacer de nosotros una especie mejor se podría ver como “creernos más listos que la evolución”, aunque aún es cosa de mucho tiempo que se planteen siquiera todas esas mejoras para la especie, pero podría no estar tan lejos la posibilidad de curar enfermedades genéticas como el cáncer en infinidad de casos o muchas de aquellas que causan muerte prematura. ¿Se considera eso eugenesia? En tal caso, ¿Está bien cambiar los caracteres a los que un individuo debería estar sometido en un futuro? Buena pregunta. Casi todos coincidiremos en que el fenómeno de los “bebés a la carta” no es ético, pero, ¿estaría bien erradicar todas esas enfermedades, tan “injustas” a veces?

En resumen, todo esto de la ingeniería genética no es perfecto, pero tampoco es el demonio. Constituirá una de las herramientas que más útiles para el ser humano en un futuro próximo. No debemos pensar que una proposición es “buena” o “mala” rápidamente, debemos madurarlo y contrastar todo lo posible. Es útil a la par que peligrosa, por lo que solucionará muchos problemas sin causar otros, si sabemos utilizarla con cautela. Espero que ya nos hayamos equivocado suficientes veces al desarrollar la ciencia antes de prevenir sus consecuencias.

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