No te pierdas:
Inicio / Cultura / Marxismo en vena: Manifiesto comunista
Close up of the flag of the Soviet Union, square image

Marxismo en vena: Manifiesto comunista

Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo

 Hoy día hablar de marxismo o comunismo en España es relacionado con algo de locos y extremistas pero ¿de qué habla en verdad la teoría comunista? El Manifiesto comunista y Trabajo asalariado y capital son dos obras diferentes pero que hablan del mismo tema, ambos fueron escritos por Marx y Engels (sólo en el Manifiesto comunista); estos fueron los padres del comunismo actual. Leyendo, uno puede darse cuenta de que se trata de una obra coherente que poco tiene que ver con la concepción global actual del comunismo. No por nada Marx es considerado uno de los economistas más importantes de la historia.

La historia de todas las sociedades hasta ahora es la historia de la lucha de clases, de opresores y oprimidos

Existen algunos términos que siempre han estado presentes en nuestro día a día y que ahora se nos aclaran. El proletariado se erige como el principal protagonista de este libro. Se define proletario/trabajador como la persona que vende su fuerza de trabajo al burgués y el burgués es aquella persona que posee algún medio de producción. La obra ahonda en la poca participación que el proletariado tiene en la política, economía y temas de transcendencia  por el simple hecho que su vida se centra en el trabajo. Son los burgueses los que se encargan y manejan estos temas pues  disponen de los medios y el tiempo para hacerlo, llevando a cabo un dominio absoluto sobre la sociedad guiada por el interés de los burgueses al margen de los del proletariado. Esto se hace palpable aún más en la época, en la cual las horas de trabajo eran radicalmente extensas.

03

LA DESHUMANICACIÓN DEL TRABAJADOR

Estos dos libros han conseguido que su mensaje perdure pulcro hasta hoy día y no se hace pesado de leer ni desfasado. En El Manifiesto se retratan las que podriamos llamar bases del comunismo entre las que se cuentan:

-El estado es el único administrador de los medios de producción

-Expropiación de las tierras a los grandes terratenientes

-Anulación del derecho a herencia respecto a medios de producción y empresas

-Anular la explotación infantil

Con esto se pretende llegar a un equilibrio aboliendo una clase burguesa que oprima a la trabajadora y consecuentemente que se deje atrás el concepto de trabajador como un objeto utilizable, una mera herramienta de usar y tirar. No obstante, la burguesía no siempre ha sido la élite social.

La historia de la burguesía ha sido una historia de lucha, por mucho que sorprenda, contra el feudalismo, la aristocracia y  entre los mismos burgueses. Hoy en día hay que añadir entre los burgueses y el mercado extranjero. Las armas que usan serían los medios de producción y el proletariado que se ve envuelto de nuevo en guerras que no les incumben, guerras financieras y de mantenimiento y expansión de mercado que acrecientan el capital burgués y que obliga a los proletarios a trabajar más para hacer frente en la batalla.

El proletario se convierte en un simple apéndice de la máquina

marx-bio

Es posible que respecto a la administración política y económica pueda haber opiniones diferentes pero considero que las reivindaciones sociales que Marx hace son totalmente plausibles y más actualmente que han sido aceptadas. No quiero ni imaginarme los descalificativos que recibiría en la época en la que se publicó estos libros. Marx no sólo dió solución a los problemas del capitalismo sino que los identificó magistralmente y los expuso con una concisión como nunca antes se había hecho.

En Trabajo asalariado y Capital se explica a la perfección.

El proletario no trabaja solo para sí mismo, para comer y para vivir en una casa, trabaja también para dar un beneficio al burgués. Pues el burgués para sacar un beneficio debe vender el producto por un valor mayor que su coste, si así fuese el coste de producción y el salario del obrero estaría cubierto pero el beneficio para él sería 0 .

El trabajador vende su fuerza de trabajo por necesidad, para subsistir y dar de comer a su familia y a sí mismo. Un obrero (y más por aquella época) sin trabajo se traduce con un obrero en la mendicidad y a la larga, muerto. Sin embargo, el burgués tiene capital. El capital se podría decir que es el dinero empleado para la compra y mantención de los medios de producción, así como para mantener el salario de los obreros. Todo este dinero que el burgués invierte, si no se recupera y se multiplica se considera que ha tenido pérdidas. La cuestión es que  él ya tiene dinero de antes. Él ya cuenta con capital. Sin un trabajo como medio de producción, experimentará un decrecimiento en su capital, pero esto no lo sumirá en la pobreza a corto plazo. Y en la mayoría de veces se sobreentiende que si tiene capital significa que posee una fuente de dinero que podría mantenerlo en caso de emergencia pero la verdad sea dicha, esto no tiene que ser siempre así.

MARX, EL PRESTIDIGITADOR

La suerte de leer a Marx hoy en día es observar cómo muchas cosas de las que definió siguen estando vigentes como es por ejemplo cuando menciona lo difícil que es no solo crear una revolución obrera sino mantenerla. Él defiende que las revoluciones son orquestadas a nivel continental y que el fracaso en una zona podría contagiarse y derrumbar todo el esfuerzo. Luego de incluso ganar dicha revolución, la euforia es efímera y los cambios escasos  por lo que tiende la situación a quedar prácticamente igual y por consiguiente no solo a inutilizar la propio revolución sino a hacer más difícil otro levantamiento, pues la moral del proletario se desinfla con el sentimiento del trabajo bien hecho.

Tambíen otro gran concepto que sobrevive hasta nuestros días es el de comunismo utópico. Que se trata del ¨comunismo¨ llevado a cabo por burgueses que no quieren un cambio real del ambiente político, rechazan la revolución y quieren llegar a sus metas a través de movimientos sociales inofensivos.

Como conclusión final, son tantas las amalgamas de información que nos llega sobre este tema que muchas veces es difícil formar una opinión sobre el mismo. Las obras de Marx me parecen pedagógicas a más no poder, lógicas en su mayoría y básicas para cualquier persona que se considere libre pensadora. Leer, leer y leer. Ese es mi único consejo.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir a la barra de herramientas