No te pierdas:
Inicio / Especiales / Día de Andalucía / Andaluces, levantémonos

Andaluces, levantémonos

Andalucía, la pobre. Andalucía, la analfabeta. Andalucía, la mantenida. Andalucía, la que siempre va por detrás. ¿Es que queremos seguir arrastrando esas coletillas para toda la eternidad?

Andalucía necesita, antes que nada ni a nadie, a los andaluces. Y los andaluces necesitamos tomar conciencia de lo que somos, tomar conciencia de nosotros mismos. Tenemos que darnos cuenta de lo que nos une y de todo lo que estamos haciendo mal. Para empezar, mal vamos si echamos la culpa de todos nuestros problemas a los demás. Ya está bien de fijar a los que se aprovechan de nuestra aparente debilidad o a los extranjeros que buscan un futuro mejor como origen de nuestra situación. Al menos los demás sí que defienden sus intereses.

Todo radica en los propios andaluces, en cada uno de nosotros. Hasta a lo más ínfimo le damos más importancia en nuestra vida que a Andalucía. Quizá porque seguimos avergonzándonos y renegando de lo que somos por miedo a que no nos tomen en serio. Quizá porque, en el fondo, con ese complejo de inferioridad, somos nosotros mismos los primeros que no nos consideramos ‘a la altura’. ¿A la altura de quién? Andalucía ha sido siempre pionera en muchísimos ámbitos. Ni la Andalucía de Averroes, Góngora, Murillo, Bécquer, Blas Infante, Picasso, María Zambrano o Manuel de Falla, ni mucho menos la Andalucía de García Caparrós y de esas familias trabajadoras que lo dan todo para salir adelante pese a las vicisitudes de la coyuntura económica de cada momento histórico, ninguna de esas Andalucías debe nada a nadie.

Nunca está de más aprovechar las fechas más destacadas, como la proximidad del 28 de febrero (aunque yo soy más del 4 de diciembre, del que tristemente poca gente se acuerda), para que hagamos un poco de examen de conciencia y nos demos cuenta de que en el fondo nada va a cambiar, nada va a cambiar si no somos nosotros los que demos el golpe en la mesa. Y déjense del absurdo debate infantil entre centralismo, separatismo y semejantes que a nadie convienen en momentos como el actual. Necesitamos reafirmarnos en la posición que nos corresponde, defender la autonomía que tanto sudor -e incluso sangre- nos costó, y que se nos escuche. Ojalá llegue el momento en que los andaluces, como hermanos, nos unamos al fin, nos comamos los prejuicios y sambenitos que nosotros mismos nos hemos colgado y nos impongamos como hombres de luz tan válidos como el resto, además de la tierra de paz que nuestros antecesores soñaron. Así dejaremos de ser los tontos que se quedan sin su parte del pastel, los ignorantes que siempre van por detrás y los resignados a la incomprensión y marginación.

Los andaluces cuando queremos lo conseguimos. 4 de diciembre de 1977, tomamos las calles para exigir nuestra autonomía

Enseñémosle al mundo, tras descubrirla nosotros mismos, nuestra Andalucía, la luchadora. La que pelea hasta el final. La de la gente honrada. La exportadora de cultura. Andalucía, la de los andaluces y en la que hay cabida para todo aquel que sepa quererla y llevarla por el camino de la regeneración que ella merece. Andaluces, levantémonos de una vez por todas y no volvamos a agachar la cabeza jamás.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

x

Te puede interesar

Brigada de Fenómenos

Adrián Zurera de la Peña y Juan Carlos Jiménez López.- Brigada de Fenómenos se estrena hoy a las 21:30 horas ...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir a la barra de herramientas