No te pierdas:
Inicio / FCOM / Curso de Comunicación Solidaria, Madre Coraje en la Fcom

Curso de Comunicación Solidaria, Madre Coraje en la Fcom

Durante 6 días, 30 horas hemos compartido una experiencia inolvidable para mí, y por lo que me han comentado, para el resto de compañeros también.

No es casualidad que todos hayamos salido encantados de este curso, convivencia, reunión, tiempo de reflexión, compañerismo y un montón de cosas que al final nos ha hecho iniciar una amistad que seguramente sigamos fomentando, ya tenemos grupo de WhatsApp, nos hemos agregado a las distintas redes sociales y hemos tomado la primera cervecita -por algo se empieza-.

Por algo se empieza, pero hay que seguir paso a paso para llegar a algo -esto está claro- de momento hemos puesto encima de la mesa varias ideas surgidas a raíz de todo lo aprendido en este curso. Hicimos un guión e incluso grabamos dos cortos con los temas que salieron como posibles para que, dentro de nuestras posibilidades, intentemos llevar a cabo. Son solo ideas, ilusiones, pero son posibles y si no lo intentamos desde luego nunca las sacaremos adelante.

“Un curso para abrir los ojos a la realidad, crear mentes críticas y comprometerse con el cambio social”, unos objetivos ambiciosos. Parece algo manido, algo que ya estamos hartos de oír pero que no nos cala. En esta ocasión, no ha sido así, hablo por mí, por supuesto. Aunque, como ya he comentado, algunos de mis compañeros me han confesado que a ellos también les ha impactado, les ha hecho pensar y lo más importante, nos ha animado a participar, a hacer cosas e intentar poner nuestro granito de arena para conseguir el objetivo.

No es fácil, ya estamos acostumbrados a ver las cosas de una determinada manera y cambiar esto es muy complicado pero, no debemos conformarnos, no tenemos que dejar las cosas como están solo porque se hayan estado haciendo así hasta ahora.

Como futuros comunicadores tenemos la obligación, todos la tenemos pero nosotros especialmente, de tratar con respeto, con dignidad y sobre todo con ética a esos colectivos desfavorecidos que hemos admitido como inferiores o como discriminados, simplemente porque no son como nosotros.

Temas como la pobreza, la desigualdad, el Sur, Género, entre otros, se están tratando desde la diferencia que marca una situación geográfica, económica, cultural, etcétera.

Se siguen marcando estereotipos, clases y categorías humanas y sociales. De esto tienen o más bien tenemos, mucha culpa los comunicadores y los medios que difunden campañas, en la mayoría de los casos con una muy buena intención: ayudar económicamente. Esta ayuda puntual deja un rastro que no beneficia en absoluto a nadie. Damos una ayuda, caridad pero no hay compromiso de cooperar, de colaborar de tú a tú. Unos y otros debemos mirarnos a los ojos, aprender mutuamente, compartir culturas y experiencias y así todos nos beneficiaremos. Que todos somos iguales no solo hay que decirlo, hay que demostrarlo, llevarlo a la práctica y actuar al respecto.

Gracias a Madre Coraje, a sus colaboradores: María, Carolina y Javi por una experiencia enriquecedora. Nos vemos pronto.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir a la barra de herramientas