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El optimismo

Voltaire fue el que popularizó esta palabra en el siglo XVIII aunque no fue su inventor. El término “optimismo” aparece por primera vez, en francés “optimisme”, en una reseña de la Teodicea publicada en el magazín de los jesuitas franceses Journal de Trévoux en 1737.

Desde un punto de vista psicológico, se demuestra que los asuntos humanos tienden a ir bien a pesar de contratiempos y frustraciones a través de herramientas como el humor y la resiliencia, definida en el DRAE como la capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos. La resiliencia en psicología es la capacidad de las personas de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas.

Como valor ético, es la idea que tiene el ser humano de alcanzar lo mejor, de conseguirlo a pesar de la dificultad que para ello presentan algunas situaciones o, encontrar el lado bueno y lograr los mejores resultados.

La medicina ha demostrado que el optimismo es bueno para preservar la salud física y psicológica en la vida individual.

Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, es una actitud que impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades. La noción de optimismo se opone al concepto filosófico de pesimismo y lo normal es que ambos se encuentren alternativamente en un mismo individuo. Las personas optimistas padecen menos estrés y suelen ser más creativas.

Uno de los más fascinantes descubrimientos de la psicología contemporánea -obra de Martin Seligman, padre de la psicología positiva- ha sido el de que el optimismo se puede aprender. No es científica, pues, la afirmación de que el pesimismo o el optimismo son conductas innatas.

Eduardo Gómez Aguilar director de Grupo Motiva Costa Rica escribe en su página web que “los trabajos de Martin Seligman junto a colaboradores comenzaron a descubrir por métodos científicos qué se necesita y cómo se logra el máximo desarrollo de las virtudes personales sin necesidad de estar padeciendo un trastorno psicológico, este conjunto de experimentos y actuales conclusiones se ha denominado psicología positiva que según este autor se puede definir como. “el estudio científico del funcionamiento óptimo del ser humano”. La psicología positiva debe considerarse por tanto como un complemento a los aportes de la psicología como ciencia para la ayuda hacia las personas”.

Con toda esta información y mucha más que podemos encontrar, existen multitud de artículos, escritos o libros sobre este tema, no podemos dejarnos caer en el pesimismo y tenemos que utilizar las herramientas que nos muestran para lograr vencerlo. No corren buenos tiempos, o sí, ya sabemos que esto depende de nuestro enfoque.

No me resisto a terminar mi artículo animando a todos a visitar nuestra feria, símbolo del optimismo, la alegría y el buen humor. Todavía estamos a tiempo, simplemente paseando y disfrutando del espectáculo de luces y colores o echando un buen rato con los amigos de siempre y con los nuevos que nos encontremos, vamos a ver la vida desde otro punto de vista, el mejor. Ánimo, ¡a divertirse!

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