Home / Opinión / Todo para el pueblo pero sin el pueblo

Todo para el pueblo pero sin el pueblo

Sí señores, en este país no importa que se estafe lo indecible teniendo unos fondos masivos, en este país no importa que la mayoría de la población luche por comer y llegar a final de mes, en este país no importa que la corrupción sea costumbre y la honestidad un género en extinción, no importa que la libertad de expresión se aplaste y solo queden resquicios de lo que un día fue democracia para y del pueblo, no importa que haya gente sin casa y casas sin gente, no importa que la pobreza cada vez se incremente más y que no se vea un atisbo de justicia al final del camino.
Ya que en el país en el que vivimos solo se cumplen las normas dependiendo de quién seas, la ley sigue las pautas de la religión de los peces gordos, quién más tiene mas se salva, una realidad que hace explotar hasta el último resquicio de honestidad.
La mayoría de la población cual borregos, al ver este bestiario gubernamental mira hacía otro lado, ya que cansa y deprime luchar contra algo que es duro, ya que tienen problemas más importantes a diario. Y así suma y sigue, pero los problemas no se solucionan quejándose, haciendo aspavientos y rompiendo se las vestiduras al hablar de algo, las cosas se arreglan luchando, peleando y con esto no me refiero a violencia, si no a estar ahí en el campo de batalla defendiendo nuestros derechos y libertades, como hacían antaño.
Los obreros de la revolución industrial lo tenían claro en cuanto a sus derechos, vivían en una situación en algunos casos igual de precaria que la de algunos de nosotros y peleaban a diario por lo que consideraban justo, haciendo su propia prensa, manifestando se ante la opresión de los burgueses, y poco a poco consiguiendo lo impensable para los incrédulos de aquella época…en resumen, cambiar las cosas.
Pero de eso ya no queda nada, del trabajador oprimido que romperá los grilletes de la esclavitud y se volverá amo de su propio destino, no queda absolutamente nada, no podemos llamarnos revolucionarios o instigadores de un nuevo cambio social si no hacemos algo al respecto, dejando a un lado la palabrería barata.
Dejémonos de pseudo programas revolucionarios donde la temática se centra en preguntas y respuestas pactadas de antemano cuya finalidad es demostrar al pueblo que existe una fuerte ideología opuesta al poder vigente.
Cuando algo es revolucionario y con la finalidad exclusiva de luchar por lo justo el gobierno no deja que se emita un día a la semana si no que lo silencia y aniquila de manera inmediata, no hace falta que ponga ejemplo de este tipo de periodismo nacido popular y antisistema, pero lo que si está más que claro es que no se parece ni en una coma al que estamos acostumbrados hoy en día.
Podemos decir que la sociedad se ha corrompido y con ella nuestras mentes que como narcotizadas se encuentran siguiendo una firme pauta de la que es bastante difícil salir.
Pero SÍ, hay remedio para este mal, un remedio que no podremos encontrar en la farmacia, si no en una mente bien formada que tiene contrafuertes y bases centradas en grandes pensadores como Kropotkin o Marx que dan fuerzas a los que se sienten perdidos en una sociedad cada vez más unilateral y donde ser un desadaptado es ser una persona con principios.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

x

Check Also

Ya, todo da igual

Hay momentos en los que nos dejan ser quienes somos, hay fechas en las que la sociedad pone una excusa ...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies