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El olvido: las víctimas franquistas

Mientras que en varias ciudades españolas se recuerda a Francisco Franco 41 años después de su muerte, más de 140.000 víctimas del franquismo se encuentran en fosas comunes 

El 20 de noviembre de 1975 Francisco Franco moría en el Hospital de La Paz. Esta sería una fecha que ningún español podrá jamás quitar de su memoria; las miles de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo sí han sido olvidadas. Tras la muerte de Franco, Juan Carlos I, que había jurado ser fiel a los principios del Movimiento Nacional, desempeñaría un papel central en el complejo proceso de desmantelamiento del régimen franquista y en la creación de la legalidad democrática, iniciando el proceso conocido como Transición Española.

Este proceso estuvo basado en el diálogo, la tolerancia y el respeto por aquellos que habían sido y eran rivales políticos. El referéndum que ratificó la Constitución española tuvo lugar el miércoles 6 de diciembre de 1978, y fue aprobada por el 87,78 % de votantes. En un referéndum que, hemos descubierto, estaba planificado de tal forma para que no hubiera posibilidad de plantear uno para instaurar una república.

Todo lo demás es historia viva de nuestro país, historia defendida y aclamada en institutos, medios de comunicación e instituciones, historia recordada de nuestro país.
La verdad de lo que ha pasado en estos 41 años tras la muerte del dictador franquista es que el Valle de los Caídos, en donde descansan los restos mortales de Franco y Primo de Rivera como si fueran héroes, cuesta a los españoles 400.000 euros.
Patrimonio Nacional entrega anualmente esta cantidad a la comunidad benedictina del Valle en forma de subvención para acometer los arreglos necesarios y cubrir los costes del mantenimiento de la abadía y la escolanía que se encuentran detrás de la cruz; a esta cifra hay que sumar los 14 millones de euros que costó la rehabilitación de la cruz y de todo el conjunto escultórico que está a sus pies.

Frente a este aberrante gasto, el Gobierno le ha quitado toda ayuda a la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que entre varios de sus fines está el de promover, estimular y apoyar cuantas acciones

fosasculturales, en los términos más amplios, tengan relación con la misión y actividad que concierne a la conservación, divulgación e investigación de los archivos generales de la Guerra Civil; la investigación, exhumación e identificación de las víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista; y como no, la lucha por la justicia para las víctimas de la dictadura franquista, mediante cualquiera de los medios permitidos por la ley.
Esta asociación no percibe más ayuda que las donaciones y demás colaboración de aquellos que sienten y entienden (y tienen medios para ayudar) que las víctimas del franquismo deben recibir el respeto y el agradecimiento de una sociedad que ha sido construida tras la dictadura que les quitó la vida, y que no recibe.

“El desentendimiento de la justicia en España y de los gobiernos democráticos que han gobernado este país no ha hecho más que privar a las familias de la recuperación de sus desaparecidos y contribuir, a su vez, a que el miedo que el franquismo incrustó en sus vidas no se haya desvanecido.”, según la ARMH.

Mientras que los gobiernos que intentan quitar todo aquel símbolo franquista de las calles, y todo aquel que defiende la recuperación de la memoria histórica y la dignificación de las víctimas son acusados de abrir viejas heridas, este pasado sábado se han celebrado una docena de eucaristías en homenaje al dictador y también al fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, por distintas ciudades, como Sevilla, Valladolid o Granada, según el listado difundido por la Fundación Francisco Franco.

Si Alemania elevará en los próximos cuatro años su contribución a los fondos para el cuidado de los supervivientes del Holocausto, España aprueba marchas y manifestaciones fascistas en sus calles, y financia a la Fundación Francisco Franco.

Mientras que se ha recordado durante casi de 40 años de dictadura y 41 años de democracia la victoria de Francisco Franco, se han ocultado los crímenes de la dictadura que fraguó. Sus restos descansan en un lujoso monumento y recibe visitas de miles de personas. Más de 140.000 personas se encuentran desaparecidas, destinadas al olvido menos por aquellos familiares que siguen intentando encontrarles, honrarles, simplemente enterrarles y así, poder restablecer la dignidad a aquellos que nunca la perdieron.

Son aquellos, las víctimas de aquel horror, a los que el paso del tiempo, hasta ahora, les ha reservado el más triste de rincón de la Historia: el olvido.

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