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PINK TAX: ¿otra forma de discriminación contra la mujer?

No solo cobramos menos o nos cuesta más llegar a altos cargos,  también nos hacen pagar más por los mismos productos que consumen los hombres, la discriminación económica hacia la mujer cada vez es más evidente

El pink tax o tasa rosa es una especie de “impuesto encubierto” por el que las mujeres pagan más que los hombres por similares productos. Es un término poco conocido y que al no ser muy visible es algo que ignoramos pero existe. Es otra forma de opresión hacia las mujeres desde el sistema patriarcal.

Esta tasa rosa la podemos observar en productos tan básicos como cuchillas, un producto que es usado por ambos sexos pero que sí embargo las cuchillas dirigidas a mujeres aparte de ser de peor calidad, son mucho más caras. Al igual pasa con la ropa o con la alimentación entre otros.

Según el informe From Cradle to cane: The cost being a female consumer, las mujeres gastan un 7 % más por los mismo productos que los hombres. En productos de cuidado personal por ejemplo las mujeres pueden llegar a gastar hasta un 13% más que los hombres, y en vestimenta un 8% más.

Ahora que se acercan las navidades podemos observar cómo ocurre hasta en los juguetes que intentan dirigirse al público infantil femenino e incluso en material escolar. Por ejemplo Bic, la famosa marca de bolígrafos, ha sacado unos  rosas dirigidos para mujeres y sí, estos son más caros que los de toda la vida, igual pasa con los cuadernos y demás productos. También sería importante decir que todos estos productos de los que hablo suelen ser rosas, de ahí el nombre, lo cual  hace que el machismo no solo esté en sus precios sino también en el formato.

Este impuesto invisible lleva en nuestra vida desde hace bastante tiempo, en 1995 ya se hacían estudios sobre esto, en California un estudió indicó que las mujeres pagaban 1.351 dólares en la versión femenina de productos similares a los masculinos. Contra esto surge en 1996 la gender pricing, una ley que intentaría eliminar la guerra de precios por género, pero a pesar de todo en 2016, las diferencias de precios son aún existentes en muchos países.

El pink tax parece algo ridículo y con el que seguramente muchísimas personas estarán en desacuerdo, pero entonces, ¿por qué se sigue haciendo? y sobre todo, ¿por qué se sigue haciendo a pesar de que es algo que se lleva intentando parar desde hace tanto tiempo? a parte de que la mayoría de las empresas y agencias de marketing están dirigidas por hombres, a estas no les conviene que las mujeres paguemos menos. Nos han convertido, a las mujeres, en su gran negocio únicamente tiñendo productos de rosa.

 

 

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