No te pierdas:
Inicio / Sociedad / ¿Qué ha cambiado después de Mandela?

¿Qué ha cambiado después de Mandela?

“Nuestro país sigue todavía en manos de blancos” afirmaba Sidumo Dlamini, presidente del Congreso de Sindicatos Sudafricanos, tras la muerte de Mandela en 2013. Hace una semana se cumplían tres años de la muerte del mismo y cabría preguntarnos qué ha cambiado después de Mandela

Según el Banco Mundial, Sudáfrica está siendo más exitosa a la hora de reducir la pobreza mediante políticas fiscales que otros países emergentes como Brasil o México. En los últimos años tres millones de los 52 millones de habitantes salieron de la pobreza gracias a las ayudas sociales y la tasa de pobreza extrema bajó del 34% al 16’5%. La renta anual por habitante casi se ha multiplicado por tres desde los años 80, pasando de unos 4.000 a unos 12.000 euros, también Sudáfrica se ha incorporado al grupo de los BRIC y el número de hogares con luz eléctrica ha pasado del 40% en 1993 a más del 80% en la actualidad.

La desigualdad en Sudáfrica es todavía latente

Si bien Sudáfrica se encuentra a la cabeza en la lucha contra la pobreza mediante instrumentos fiscales respecto a otros países emergentes, no se podría decir lo mismo de la desigualdad social. Después de más de 20 años de la abolición del apartheid, el coeficiente Gini ha pasado del 0,50 de 1995 al 0’65 actual, es decir, Sudáfrica sigue siendo uno de los países con más desigualdad social del mundo. El 40% de la población está desempleada y la misma proporción vive con menos de 1,25 dólares al día. Según John Sharp, profesor de Antropología de la Universidad de Pretoria (UP) y vicedecano de la Facultad de Humanidades de la misma institución, “Los pobres son, en su inmensa mayoría, negros. También es cierto que una parte de la población blanca, que durante el apartheid era clase trabajadora, se ha empobrecido por las políticas de discriminación positiva o de empleo preferencial. Pero la clase media blanca sigue manteniendo el nivel de vida de antes”.

Después de más de 20 años de la abolición del apartheid, el coeficiente Gini ha pasado del 0,50 de 1995 al 0’65 actual, es decir, Sudáfrica sigue siendo uno de los países con más desigualdad social del mundo.

Otros problemas que encasillan al país africano por su desigualdad social son la violencia urbana y criminalidad que, precisamente, tienen que ver con la redistribución inequitativa de la riqueza. En Sudáfrica son asesinadas cada día unas 50 personas y el número de mujeres asesinadas por sus compañeros cada año supera el millar. Muy grave, pero en declive progresivo desde hace 20 años. A esto hay que sumarle los índices de propagación del SIDA más elevados del mundo. Actualmente, 7 millones de sudafricanos viven con el VIH, la mayoría de ellos son población negra.

El país por el que tanto luchó Mandela tiene todavía un largo camino que recorrer. Aunque se han formulado políticas sociales y programas progresistas y establecido mecanismos para promover y fortalecer la democracia, es necesario que se brinde serio apoyo político para acabar con la desigualdad social.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir a la barra de herramientas